50 years ago, they couldn't even seat on a bus. Only white people could. Remember Rosa Parks? 50 years ago they couldn't go to school together with white kids. They used to be slaves. And people used to treated them worst than a dog. Yesterday, a black man won the presidential elections in the US. What a great triumph for civil rights struggle!
50 años atrás no podían sentarse en un bus. Sólo los blancos podían. Se acuerda de Rosa Parks? 50 años atrás no podían ir al colegio con niños blancos. Fueron esclavos. Y la gente los trataba peor que a perros. Ayer, un hombre negro ganó las elecciones presidenciales en EEUU. Qué gran triunfo para la lucha por los derechos civiles!
jueves, 6 de noviembre de 2008
domingo, 26 de octubre de 2008
No tolero
Hay cosas que simplemente no tolero. Y, cada vez con los años, tolero menos. Digamos que antes era más permisible. Y aguantaba más de lo que aguanto ahora. Hoy en día, con la sabiduria de mis años a cuesta, bueno, en realidad tampoco son tantos pero yo siento que sí he vivido harto más de lo que una persona vive a mi edad, puedo decir con total sinceridad que no tolero:
La gente mal intensionada, la que tira mierda con ventilador, sin importarle cómo te sientes y los efectos de sus palabras y sus hechos. La gente traidora, envidiosa, egoista. Los pelotudos que piensan que el centro del universon son ellos y ellos y nadie más que ellos. Los que se creen superiores, inmortales. Fantásticos. Los que hablan a gritos de cuánta plata tienen guardada en el banco y en el mercado de acciones. Discreción, gente por favor. Discreción !!!!!!!!!!! Agí está, justamente, el bueno gusto.
Los que se disfrazan de cristianos y van todos los domingos a golpearse el pecho a misa, luego, sacan una pata de la Iglesia y tratan mal al estacionador de autos, esconden el queso y el jamón y las demás cosas ricas de la empleada y hacen una diferencia abismante con la pobre mujer que de a cuatro patas refriega el piso de la cocina y saca la caca que sus patrones dejaron pegada en el escusado.
No tolero los nuevos ricos que te tiran el mega auto encima y a sus mujeres peliteñidas que andan con imitaciones de carteras de marca y los labios como congrio de tanto relleno que se pusieron y ni siquieran terminaron el colegio y no saben ni hablar bien.
No tolero la gente que en vez de hablar, grita. No soporto a las mujeres tipo Opus Dei, enteras cartuchas, que se ponen su collarcito de perla, no dicen garabato alguno, se espantan con la palabra pene y hablan con un tonito de voz que apenas se escucha y, con todo, ponen cara de espanto. Insoportable. No aguanto a la gente que aporta sólo con comentarios negativos que no te llevan a ninguna parte. Envidia pura. No me gusta, o más bien, no les creo, a los que circulan por la vida pretendiento que sus vidas son extremadamente perfectas y jamás nunca comentan algo malo. Todo tiene sus matices, por Dios santo gente, no es tan terrible contar lo malo, como también lo bueno. No les compro el cuento de la perfección. No soporto a los mentirosos. A los cínicos. A los escaladores. A los que viven de apariencias. A los que te dicen una cosa y después te dicen otra. A los que opinan de tu vida sin que nadie les haya pedido una opinión. A los amarretes con el dinero. Los que cuidan peso tras peso de una forma francamente demente. Buag...Me cargan. Todo tiene un punto medio !!
No tolero a los que se preocupan de una manera enfermiza y obsesiva del cuerpo, de las arrugas, de la guata, del trasero, de las uñas, de las tetas, acaso no se dan cuenta que al cruzar la calle los puede aplastar un camión y ahí quedaron, como un tomate podrido reventado en plena via pública?? Y el cultivo del alma que se desprende del cuerpo adónde quedó? Ya no hay tiempo pa echar pa atrás !
La gente mal intensionada, la que tira mierda con ventilador, sin importarle cómo te sientes y los efectos de sus palabras y sus hechos. La gente traidora, envidiosa, egoista. Los pelotudos que piensan que el centro del universon son ellos y ellos y nadie más que ellos. Los que se creen superiores, inmortales. Fantásticos. Los que hablan a gritos de cuánta plata tienen guardada en el banco y en el mercado de acciones. Discreción, gente por favor. Discreción !!!!!!!!!!! Agí está, justamente, el bueno gusto.
Los que se disfrazan de cristianos y van todos los domingos a golpearse el pecho a misa, luego, sacan una pata de la Iglesia y tratan mal al estacionador de autos, esconden el queso y el jamón y las demás cosas ricas de la empleada y hacen una diferencia abismante con la pobre mujer que de a cuatro patas refriega el piso de la cocina y saca la caca que sus patrones dejaron pegada en el escusado.
No tolero los nuevos ricos que te tiran el mega auto encima y a sus mujeres peliteñidas que andan con imitaciones de carteras de marca y los labios como congrio de tanto relleno que se pusieron y ni siquieran terminaron el colegio y no saben ni hablar bien.
No tolero la gente que en vez de hablar, grita. No soporto a las mujeres tipo Opus Dei, enteras cartuchas, que se ponen su collarcito de perla, no dicen garabato alguno, se espantan con la palabra pene y hablan con un tonito de voz que apenas se escucha y, con todo, ponen cara de espanto. Insoportable. No aguanto a la gente que aporta sólo con comentarios negativos que no te llevan a ninguna parte. Envidia pura. No me gusta, o más bien, no les creo, a los que circulan por la vida pretendiento que sus vidas son extremadamente perfectas y jamás nunca comentan algo malo. Todo tiene sus matices, por Dios santo gente, no es tan terrible contar lo malo, como también lo bueno. No les compro el cuento de la perfección. No soporto a los mentirosos. A los cínicos. A los escaladores. A los que viven de apariencias. A los que te dicen una cosa y después te dicen otra. A los que opinan de tu vida sin que nadie les haya pedido una opinión. A los amarretes con el dinero. Los que cuidan peso tras peso de una forma francamente demente. Buag...Me cargan. Todo tiene un punto medio !!
No tolero a los que se preocupan de una manera enfermiza y obsesiva del cuerpo, de las arrugas, de la guata, del trasero, de las uñas, de las tetas, acaso no se dan cuenta que al cruzar la calle los puede aplastar un camión y ahí quedaron, como un tomate podrido reventado en plena via pública?? Y el cultivo del alma que se desprende del cuerpo adónde quedó? Ya no hay tiempo pa echar pa atrás !
miércoles, 15 de octubre de 2008
Anillo
F me regaló un anillo!!!!!!! Será que me voy a casar de nuevo?????
Me lo regaló ayer mientras almorzábamos. Se paró de la mesa y dijo que iba por más sopa y yo pensé: mmm que raro, si no queda sopa, pero seguí comiendo. De repente iba a buscar los restos de la olla, total. Pero no, volvió con gran caja azul de anillo. Y yo, freezing. Como en las peliculas. Me quedé muy plop y abrí mi cajita. Es un lindo anillo. Lo amé. A los dos. Al anillo y a mi F. Ahora estoy escribiendo con mi anillo y lo observo a cada rato. La cosa es que con el anillo, la relación supuestamente se pone más seria. Más seria aún. Yo, el día que quede embarazada, le pongo fecha al gran evento gran. Por el momento, no tengo prisa en apurar el proceso. La primera vez que tomé la decisión suicida de contraer nupcias, no tuve tiempo para pensarlo. Es decir, no lo pensé nada. Me tiré a la piscina y punto. Pololeamos apenas 3 meses con mi ex, luego vivimos juntos x otros dos meses más y luego sonaron campanas de boda. Y claro, nos empezamos a conocer dentro de la institución misma. Ya casaditos. Oooooooooooooooooooops. Error.
Recomiendo, pensarlo mucho. Conocer mucho al individuo en cuestión. Analizarlo. Ojalá mandarlo al sicólogo para que lo evaluen.
Estar casado es una gran empresa y bastante dificil. Yo la encuentro casi imposible, pero con F hemos estado por dos años juntos. Justo dos ahora en octubre. Y viviendo juntos, un año y ocho meses (esa si que la pensé harto). Hemos pasado por todas las tormentas y temporales posibles y acá estamos, con anillo y todo !!! O sea, hemos sobrevivido de lo mejor. Y es que F es fiel. Es comprometido. Aguanta el hombre cuando los tiempos se ponen malos y feos. Es un hombre tan bueno y tan tierno. Me gusta él porque está conmigo en las buenas y en las malas. Y vaya que hemos tenido malas y me ha tenido que aguantar. Cuando murió mi ex marido. Uffffff. Y ahora con todo este tratamiento de fertilidad. Mi F ha tenido una paciencia pero increible. Lo admiro. Es mi héroe. Cuando mi papá estuvo mal y me acompañaba a conce y aguantaba mis ataques de estres. Que no son menores. Creanme. Yo soy bien bien nerviosa. Bieeeeeeeeeeeeen.
Yo con él me casaría. Ya tengo el anillo. Falta el hijo. Y de ahí, en serio. Yo me caso. Yo estoy dispuesta a tomar aquella decisión suicida de nuevo. Con él si. Con mi F, si que siiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii.
Me lo regaló ayer mientras almorzábamos. Se paró de la mesa y dijo que iba por más sopa y yo pensé: mmm que raro, si no queda sopa, pero seguí comiendo. De repente iba a buscar los restos de la olla, total. Pero no, volvió con gran caja azul de anillo. Y yo, freezing. Como en las peliculas. Me quedé muy plop y abrí mi cajita. Es un lindo anillo. Lo amé. A los dos. Al anillo y a mi F. Ahora estoy escribiendo con mi anillo y lo observo a cada rato. La cosa es que con el anillo, la relación supuestamente se pone más seria. Más seria aún. Yo, el día que quede embarazada, le pongo fecha al gran evento gran. Por el momento, no tengo prisa en apurar el proceso. La primera vez que tomé la decisión suicida de contraer nupcias, no tuve tiempo para pensarlo. Es decir, no lo pensé nada. Me tiré a la piscina y punto. Pololeamos apenas 3 meses con mi ex, luego vivimos juntos x otros dos meses más y luego sonaron campanas de boda. Y claro, nos empezamos a conocer dentro de la institución misma. Ya casaditos. Oooooooooooooooooooops. Error.
Recomiendo, pensarlo mucho. Conocer mucho al individuo en cuestión. Analizarlo. Ojalá mandarlo al sicólogo para que lo evaluen.
Estar casado es una gran empresa y bastante dificil. Yo la encuentro casi imposible, pero con F hemos estado por dos años juntos. Justo dos ahora en octubre. Y viviendo juntos, un año y ocho meses (esa si que la pensé harto). Hemos pasado por todas las tormentas y temporales posibles y acá estamos, con anillo y todo !!! O sea, hemos sobrevivido de lo mejor. Y es que F es fiel. Es comprometido. Aguanta el hombre cuando los tiempos se ponen malos y feos. Es un hombre tan bueno y tan tierno. Me gusta él porque está conmigo en las buenas y en las malas. Y vaya que hemos tenido malas y me ha tenido que aguantar. Cuando murió mi ex marido. Uffffff. Y ahora con todo este tratamiento de fertilidad. Mi F ha tenido una paciencia pero increible. Lo admiro. Es mi héroe. Cuando mi papá estuvo mal y me acompañaba a conce y aguantaba mis ataques de estres. Que no son menores. Creanme. Yo soy bien bien nerviosa. Bieeeeeeeeeeeeen.
Yo con él me casaría. Ya tengo el anillo. Falta el hijo. Y de ahí, en serio. Yo me caso. Yo estoy dispuesta a tomar aquella decisión suicida de nuevo. Con él si. Con mi F, si que siiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii.
sábado, 4 de octubre de 2008
Feliz cumple
Gracias x estar conmigo en las buenas y en las malas. Sobre todo en las malas porque es ahí cuando realmente vale. En las buenas, es facilito.
Gracias por aguantar mis pataletas y mi mal carácter, especialmente últimamente.
Gracias por ir conmigo a Concepción por querer a mi familia, sobre todo, por querer a mis sobrinas tanto como las quiero yo. Eso es impagable.
Gracias por tener un corazón tan grande, pero tan grande.
Gracias por haber aparecido en mi vida cuando yo pensé que realmente estaba muy jodida.
Gracias por tener tantas ganas de ser papá así como yo quiero ser mamá. Y esperar a este hijo (a) con las mismas ganas que lo espero yo.
Gracias por seguir este tortuoso camino de tratamiento de fertilidad conmigo. Y hacer todo lo que nos dice el doctor, no alegar y seguir adelante como soldado buscando nuestro objetivo final.
Gracias por que sé que vas a ser el mejor de todos los papás y sé que no me equivoqué ni un centímetro en haberte escogido a ti como el papá de mis hijos, porque van a tener el mejor de todos.
El que les va a enseñar a querer a la naturaleza, al planeta, a tener compasión x los que tienen menos y sufren, a alimentar el espiritu en vez del ego. Y, a ser el mejor médico de todos.
Gracias por acompañarme.
Gracias por quererme.
Gracias por preocuparte de mi. Incluso cuando soy realmente insoportable y no me soporto ni yo.
Gracias por ser un hombre tan bueno. Aunque a veces se te pasa la mano y te preocupas más del resto que de ti mismo. Pero es que eres tan bueno, que se te olvida que lo más importante eres tú.
Uff son tantas cosas más.
Feliz cumpleaños, F. Que este año sea el mejor de todos para ti.
:)
Gracias por aguantar mis pataletas y mi mal carácter, especialmente últimamente.
Gracias por ir conmigo a Concepción por querer a mi familia, sobre todo, por querer a mis sobrinas tanto como las quiero yo. Eso es impagable.
Gracias por tener un corazón tan grande, pero tan grande.
Gracias por haber aparecido en mi vida cuando yo pensé que realmente estaba muy jodida.
Gracias por tener tantas ganas de ser papá así como yo quiero ser mamá. Y esperar a este hijo (a) con las mismas ganas que lo espero yo.
Gracias por seguir este tortuoso camino de tratamiento de fertilidad conmigo. Y hacer todo lo que nos dice el doctor, no alegar y seguir adelante como soldado buscando nuestro objetivo final.
Gracias por que sé que vas a ser el mejor de todos los papás y sé que no me equivoqué ni un centímetro en haberte escogido a ti como el papá de mis hijos, porque van a tener el mejor de todos.
El que les va a enseñar a querer a la naturaleza, al planeta, a tener compasión x los que tienen menos y sufren, a alimentar el espiritu en vez del ego. Y, a ser el mejor médico de todos.
Gracias por acompañarme.
Gracias por quererme.
Gracias por preocuparte de mi. Incluso cuando soy realmente insoportable y no me soporto ni yo.
Gracias por ser un hombre tan bueno. Aunque a veces se te pasa la mano y te preocupas más del resto que de ti mismo. Pero es que eres tan bueno, que se te olvida que lo más importante eres tú.
Uff son tantas cosas más.
Feliz cumpleaños, F. Que este año sea el mejor de todos para ti.
:)
lunes, 29 de septiembre de 2008
Pruebas
Cuando fui a dar el examen de admisión para entrar al colegio alemán en Concepción, yo tenía cuatro años, o tal vez menos, y no abría la boca. Nada. Mutis. Ni para llorar. Yo en estado de congelamiento total. Freezing. Mi papá, estoico, con esta hija tan nerd, me llevó unas tres veces a dar el famoso examen. Hasta que lo di. Y creo que a punta de pitutos, porque el rector que me tomó el examen de admisión era cliente de mi papá, yo quedé en el colegio. Al principio me juntaba con un árbol porque mi personalidad no me daba para más. Luego, tuve amigos y un círculo social más o menos decente.
Y claro, como entré apitutada al colegio, el apitutamiento me pasó la cuenta y en octavo básico me echaron de una patada en el trasero del colegio. Me echaron porque me faltaron dos décimas para pasar una prueba maldita de gramática alemana. Ese año estudié como nunca con una señora alemana de unos 150 años pre segunda guerra mundial. La señora tipo señorita Rotenmayer me trataba de meter la materia en mi pobre cabeza de pollo de quince años. Los resultados: fuera del colegio.
Yo me deprimí. Y me sentí lo más tonta que había. Y pensé que el mundo se me venía abajo. Aunque tal vez, igual un poco feliz porque yo odiaba con el alma ese colegio torturador.
Pero, no todo fue tan malo. Porque llegué, apitutada también, obvio, porque al parecer todos los profes eran clientes de mi papá, a los SSCC. Y fui totalmente feliz. Fue trasladarse del invierno al paraiso en 5 segundos.
Cuando tenía 16 años postulé a un programa de intercambio para irme por seis meses a EEUU. Y justo justo ese año, postuló más gente de la que postulaba siempre. Por lo que, había que dejar a alguien afuera. Adivinen a quien dejaron afuera???? A mi!!!! Obvio! Patá en la raja, para afuera del grupo de seis meses. Todos mis amigos, con los que habíamos soñado subirnos juntos al avión, partieron raudos a EEUU y yo, en conce city, entera deprimida. Yo consideraba que seis meses era un buen tiempo para irse a vivir fuera de Chile a tan corta edad, pero, postulé al programa de un año, para así no tener que esperar tanto tiempo para irme en el próximo programa de seis meses, y por un año me fui a vivir a Kansas City. Y lo pasé increible. Con una familia igual de increible. Y me di cuenta que fue lo mejor que me hubiera pasado. El que me hubieran dejado abajo sin mayores explicaciones.
Luego, para hacer la historia corta, a los 29 me casé. Feliz y toda ilusionadisima. Y nos juramos amor eterno. Pero, cuatro años después, mi marido armó maletas y se fue con camas y petacas y yo me quedé de una pieza. Helada como iceberg. Llorando como Magdalena. En mi pijama de ovejas que habiamos comprado juntos en Kmart. Afirmada contra la pared. A las 7 de la mañana. Sin saber qué hacer. Qué hacía una en esos casos? Seguía la vida? Pero, cóoooomo? Pensé que me moría. Así de corto se los digo. Pero, tiempo después, apareció F y me di cuenta que había vida después de la muerte. Y bastante óptima también y feliz feliz.
Esta mañana partí a la clinica feliz de la vida. Entera ilusionada para comenzar un nuevo tratamiento. Y vaya sorpresa que me dan: un lindo quiste en el lado izquierdo. Conclusión, no se puede comenzar el tratamiento. Tengo que tomar anticonceptivos y esperar que el quiste funcional famoso se deshaga. Casi me morí. F me estaba esperando abajo. Comiendo feliz de la vida. Y yo llegué con una cara de funeral que no me la podía. Casi me pongo a llorar. Entonces llegué a mi casa y me puse a escribir este post. Y pienso y miro para atrás y espero que esta historia termine tan bien como el resto de las que conté. Me imagino que alguien por ahí está probando mi paciencia. Porque nunca tuve demasiada. Pero ahora si la tengo. Y voy a seguir en esto con mucha paciencia y obstinación. Aunque aparezcan quistes, aunque me tome tiempo, aunque me usen el nombre sin consideración alguna, incluso, con estas circunstancias que me han tocado.
Así es que, hija mia, a ti te dedico este post, y te pido por favor, una vez más, que comuniques por allá arriba donde estás, que ya no me hagan esperar tanto. Y también te pido a ti A, que te fuiste antes que yo, por favor, intenta interceder en esta causa. Si es que se puede, claro. Porque tampoco estoy muy segura si es que puedes interceder. Una vez me dijeron que tú no intercederías por mi porque cuando estabas en este plano terminamos sin hablarnos si quiera. Y nada que ver nosotros dos. Pero yo sé que donde tú estás, el amor trasciende a cualquier tema terrenal que tuvimos acá. Eso me lo dijo F ayer. Y yo a F le creo.
A seguir sorteando pruebas...ufffffffffffffffffff
Y claro, como entré apitutada al colegio, el apitutamiento me pasó la cuenta y en octavo básico me echaron de una patada en el trasero del colegio. Me echaron porque me faltaron dos décimas para pasar una prueba maldita de gramática alemana. Ese año estudié como nunca con una señora alemana de unos 150 años pre segunda guerra mundial. La señora tipo señorita Rotenmayer me trataba de meter la materia en mi pobre cabeza de pollo de quince años. Los resultados: fuera del colegio.
Yo me deprimí. Y me sentí lo más tonta que había. Y pensé que el mundo se me venía abajo. Aunque tal vez, igual un poco feliz porque yo odiaba con el alma ese colegio torturador.
Pero, no todo fue tan malo. Porque llegué, apitutada también, obvio, porque al parecer todos los profes eran clientes de mi papá, a los SSCC. Y fui totalmente feliz. Fue trasladarse del invierno al paraiso en 5 segundos.
Cuando tenía 16 años postulé a un programa de intercambio para irme por seis meses a EEUU. Y justo justo ese año, postuló más gente de la que postulaba siempre. Por lo que, había que dejar a alguien afuera. Adivinen a quien dejaron afuera???? A mi!!!! Obvio! Patá en la raja, para afuera del grupo de seis meses. Todos mis amigos, con los que habíamos soñado subirnos juntos al avión, partieron raudos a EEUU y yo, en conce city, entera deprimida. Yo consideraba que seis meses era un buen tiempo para irse a vivir fuera de Chile a tan corta edad, pero, postulé al programa de un año, para así no tener que esperar tanto tiempo para irme en el próximo programa de seis meses, y por un año me fui a vivir a Kansas City. Y lo pasé increible. Con una familia igual de increible. Y me di cuenta que fue lo mejor que me hubiera pasado. El que me hubieran dejado abajo sin mayores explicaciones.
Luego, para hacer la historia corta, a los 29 me casé. Feliz y toda ilusionadisima. Y nos juramos amor eterno. Pero, cuatro años después, mi marido armó maletas y se fue con camas y petacas y yo me quedé de una pieza. Helada como iceberg. Llorando como Magdalena. En mi pijama de ovejas que habiamos comprado juntos en Kmart. Afirmada contra la pared. A las 7 de la mañana. Sin saber qué hacer. Qué hacía una en esos casos? Seguía la vida? Pero, cóoooomo? Pensé que me moría. Así de corto se los digo. Pero, tiempo después, apareció F y me di cuenta que había vida después de la muerte. Y bastante óptima también y feliz feliz.
Esta mañana partí a la clinica feliz de la vida. Entera ilusionada para comenzar un nuevo tratamiento. Y vaya sorpresa que me dan: un lindo quiste en el lado izquierdo. Conclusión, no se puede comenzar el tratamiento. Tengo que tomar anticonceptivos y esperar que el quiste funcional famoso se deshaga. Casi me morí. F me estaba esperando abajo. Comiendo feliz de la vida. Y yo llegué con una cara de funeral que no me la podía. Casi me pongo a llorar. Entonces llegué a mi casa y me puse a escribir este post. Y pienso y miro para atrás y espero que esta historia termine tan bien como el resto de las que conté. Me imagino que alguien por ahí está probando mi paciencia. Porque nunca tuve demasiada. Pero ahora si la tengo. Y voy a seguir en esto con mucha paciencia y obstinación. Aunque aparezcan quistes, aunque me tome tiempo, aunque me usen el nombre sin consideración alguna, incluso, con estas circunstancias que me han tocado.
Así es que, hija mia, a ti te dedico este post, y te pido por favor, una vez más, que comuniques por allá arriba donde estás, que ya no me hagan esperar tanto. Y también te pido a ti A, que te fuiste antes que yo, por favor, intenta interceder en esta causa. Si es que se puede, claro. Porque tampoco estoy muy segura si es que puedes interceder. Una vez me dijeron que tú no intercederías por mi porque cuando estabas en este plano terminamos sin hablarnos si quiera. Y nada que ver nosotros dos. Pero yo sé que donde tú estás, el amor trasciende a cualquier tema terrenal que tuvimos acá. Eso me lo dijo F ayer. Y yo a F le creo.
A seguir sorteando pruebas...ufffffffffffffffffff
viernes, 26 de septiembre de 2008
Detox
Para el 18 fui a Concepción y me comí aproximadamente un corral entero de vacas. Pobres vacas. Me las devoré. Al igual que los pollos del otro día. No hay nada que hacer conmigo. Me he convertido en una carnivora. Antes, no comía nada de carne. Pero naaaada. Ni siquiera la carne camuflada que viene adentro de una lasaña. Tampoco comía alimentos enlatados, ni tomaba bebidas gaseosas, ni nada que contuviera amarillo crepúsculo ni colorantes. También le hacía el quite al azúcar y a las harinas refinadas. En resumidas cuentas, era entera aburrida. Lamentablemente esta etapa de monje tibetano la viví en parte en EEUU por lo que no pude disfrutar como disfrutaría ahora esas comidas grasientas y exquisitas, carnes asadas y postres llenos de azúcar que pasaban por mi lado y yo con religiosa devoción rechazaba. Claro que de todos modos me comí toda los platos thai que pusieran al frente mio, asi como los 8 mil sushi rolls que ingerí y falafel sandwich que tarde por medio le compraba al señor de El Libano que tenía su mini tienda al frente de mi departamento.
Distinto fue cuando estuve de intercambio en Kansas City. Y yo tenía apenas 17 primaveras y engullí todo lo que me pusieron por delante. Lease: todo. No discriminaba. Engordé como nunca. Yo soy flaca y nunca engordo. Pero ese año viviendo con mis padres gringos que comían peor que Los Simpson, engordé como nunca. Tomaba desayuno a las 7 de la mañana. Cereales, pan, leche, donuts. Antes de entrar a clases de historia que era mi primera clase en el colegio -uno público que era mejor que cualquiera privado que haya acá en Chile. Cancha de tennis, piscina olimpica, golf, salas de video, cámaras de televisión, sala de radio. IN CRE I BLE- pasaba a la cafetería y me aperaba de snacks para sobrevivir hasta las doce del día hora del almuerzo y momento en que me devoraba una pizza, una hamburguesa, una coca cola y el resto del almuerzo de mis amigos. Lo mismo seguía haciendo durante el resto del día y del año: comer. Y, apenas pisé suelo chilenos al bajarme del avión, bajé inmediatamente esos kilos de más. Sin hacer dieta ni nada. Nuna he hecho una dieta en mi vida. Fue sólo el cambio de comida.
Años después me dio por no comer carne. Y me puse de lo más sana que hay. Aburrida. O como quieran llamarle. Ahora como de todo. O casi todo. Aunque a veces me viene la obsesión de monje tibetano nuevamente y me pongo a tomar litros de té verde. Porque por Dios que tomo té verde. F me odia de tanto té que tomo durante el día. Me mira con cara de: y a esta qué le pasa que circula todo el dia con un litro de té para acá y para allá. Para acá y para allá. Pero el pobre ya está acostumbrado a mirarme con esa cara últimamente porque mi carácter ha estado de lo más volatil.
El té verde forma parte de la dieta de desintoxicación que estoy haciendo producto de tanta pobre vaca que me comí. Por estos días estoy a punta de verduritas y té y verduritas y ensaladitas. Demasiado aburrido. Seguro me dura hasta mañana que es sábado. Aunque me imagino que, por lo menos, hará bien comer sano durante al menos 24 horas. Quién sabe.
Veamos hasta cuando me dura la dieta detox post 18. Por ahora voy a seguir viendo el Jetman. Yo estaba mirando el debate gringo pero F está obsesionado con ese señor que cruzó el canal de la mancha volando. Al más puro estilo pájaro. Y yo acá escribiendo este post. Cada loco con su tema.
Feliz primavera para todos!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
:)
Distinto fue cuando estuve de intercambio en Kansas City. Y yo tenía apenas 17 primaveras y engullí todo lo que me pusieron por delante. Lease: todo. No discriminaba. Engordé como nunca. Yo soy flaca y nunca engordo. Pero ese año viviendo con mis padres gringos que comían peor que Los Simpson, engordé como nunca. Tomaba desayuno a las 7 de la mañana. Cereales, pan, leche, donuts. Antes de entrar a clases de historia que era mi primera clase en el colegio -uno público que era mejor que cualquiera privado que haya acá en Chile. Cancha de tennis, piscina olimpica, golf, salas de video, cámaras de televisión, sala de radio. IN CRE I BLE- pasaba a la cafetería y me aperaba de snacks para sobrevivir hasta las doce del día hora del almuerzo y momento en que me devoraba una pizza, una hamburguesa, una coca cola y el resto del almuerzo de mis amigos. Lo mismo seguía haciendo durante el resto del día y del año: comer. Y, apenas pisé suelo chilenos al bajarme del avión, bajé inmediatamente esos kilos de más. Sin hacer dieta ni nada. Nuna he hecho una dieta en mi vida. Fue sólo el cambio de comida.
Años después me dio por no comer carne. Y me puse de lo más sana que hay. Aburrida. O como quieran llamarle. Ahora como de todo. O casi todo. Aunque a veces me viene la obsesión de monje tibetano nuevamente y me pongo a tomar litros de té verde. Porque por Dios que tomo té verde. F me odia de tanto té que tomo durante el día. Me mira con cara de: y a esta qué le pasa que circula todo el dia con un litro de té para acá y para allá. Para acá y para allá. Pero el pobre ya está acostumbrado a mirarme con esa cara últimamente porque mi carácter ha estado de lo más volatil.
El té verde forma parte de la dieta de desintoxicación que estoy haciendo producto de tanta pobre vaca que me comí. Por estos días estoy a punta de verduritas y té y verduritas y ensaladitas. Demasiado aburrido. Seguro me dura hasta mañana que es sábado. Aunque me imagino que, por lo menos, hará bien comer sano durante al menos 24 horas. Quién sabe.
Veamos hasta cuando me dura la dieta detox post 18. Por ahora voy a seguir viendo el Jetman. Yo estaba mirando el debate gringo pero F está obsesionado con ese señor que cruzó el canal de la mancha volando. Al más puro estilo pájaro. Y yo acá escribiendo este post. Cada loco con su tema.
Feliz primavera para todos!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
:)
miércoles, 24 de septiembre de 2008
Nombre
Yo no tengo hijos. Pero tenía el nombre. El nombre escogido hacía mucho tiempo atrás. Yo fantaseaba con el nombre. Lo escribía y lo decía en voz alta. Y claro, la hija se ha demorado en llegar (porque es un nombre de mujer), y se ha demorado y se ha demorado. Y yo, con infinita paciencia que he tenido que aprender a cultivar, la espero. Porque sé que va a llegar.
Tengo dos amigas con las que seguíamos este tema del embarazo. Cada mes esperábamos juntas para saber si estábamos o no. Sufríamos, llorábamos y nos estresábamos. A veces, hasta nos reíamos. De la pura tensión supongo.
Y cada una de nosotras, también, tenía su nombre reservado. No teníamos hijos. Pero teníamos nombres. Y hablábamos de ellos. Como si hubieran existido.
Olivia era el mio. Todas sabían que ese era mi nombre. Digamos que teníamos un acuerdo tácito al respecto. Nadie tocaba el nombre de la otra.
Finalmente, una de estas amigas quedó embarazada primero. Y sorpresa, era mujer la criatura. Todas muy contentas aunque también bastante deprimida yo porque nada de nada, celebramos este embarazo comiendo sushi y observando la primera ecografía. Y el nombre que su madre tenía destinado para esta niñita de hacía tiempo ya, al padre, marido de mi amiga, no le gustó. Por lo que, sin dudarlo, comenzamos a buscarle nombres nuevos. Encontré muchos. Y se los mandé por mail. Pero, vaya que casualidad, me da la gran noticia, notición, que le va a poner a su hija Olivia porque a su marido le encanta el nombre y a ella, obvio, también. Le dije que no. Que por favor no lo usara. Pero ella, lógico, no se movió ni un centimetro de su decisión.
Entonces me puse a llorar. Y lloré practicamente una tarde entera. No podía parar. F me intentaba consolar. Y yo, dale que dale llorando.
Lloré porque ese era MI nombre. MI NOMBRE. La madre de la criatura x nacer, me dijo qeu daba lo mismo, que las dos se podían llamar igual y bla bla bla. Pero yo no he podido superarlo. Yo me muero de la pena y me duele en el alma, porque mi hija ya no se va a llamar Olivia. Porque su nombre se chacreó. Fue contaminado con malas vibras antes de nacer. Fue motivo de conflicto y yo ahora ya no le quiero poner así. Tal vez son las hormonas que me han puesto. Tal vez estoy demasiado sensible. Tal vez dé lo mismo. Pero a mi me hizo tremendamente mal que me hayan robado mi nombre que yo hasta cariño le tenía. Yo sé que no tengo la propiedad intelectual de aquel nombre, pero era un acuerdo implícito entre las tres.
Ay que pena me da, Olivia hija mia, ya no te llamarás así, pero por favor apúrate en venir que te estoy esperando, ahora con un nombre mucho más bonito y único. Ven rápido por favor antes que me sigan robando tu lindo nombre !!!!!
Tengo dos amigas con las que seguíamos este tema del embarazo. Cada mes esperábamos juntas para saber si estábamos o no. Sufríamos, llorábamos y nos estresábamos. A veces, hasta nos reíamos. De la pura tensión supongo.
Y cada una de nosotras, también, tenía su nombre reservado. No teníamos hijos. Pero teníamos nombres. Y hablábamos de ellos. Como si hubieran existido.
Olivia era el mio. Todas sabían que ese era mi nombre. Digamos que teníamos un acuerdo tácito al respecto. Nadie tocaba el nombre de la otra.
Finalmente, una de estas amigas quedó embarazada primero. Y sorpresa, era mujer la criatura. Todas muy contentas aunque también bastante deprimida yo porque nada de nada, celebramos este embarazo comiendo sushi y observando la primera ecografía. Y el nombre que su madre tenía destinado para esta niñita de hacía tiempo ya, al padre, marido de mi amiga, no le gustó. Por lo que, sin dudarlo, comenzamos a buscarle nombres nuevos. Encontré muchos. Y se los mandé por mail. Pero, vaya que casualidad, me da la gran noticia, notición, que le va a poner a su hija Olivia porque a su marido le encanta el nombre y a ella, obvio, también. Le dije que no. Que por favor no lo usara. Pero ella, lógico, no se movió ni un centimetro de su decisión.
Entonces me puse a llorar. Y lloré practicamente una tarde entera. No podía parar. F me intentaba consolar. Y yo, dale que dale llorando.
Lloré porque ese era MI nombre. MI NOMBRE. La madre de la criatura x nacer, me dijo qeu daba lo mismo, que las dos se podían llamar igual y bla bla bla. Pero yo no he podido superarlo. Yo me muero de la pena y me duele en el alma, porque mi hija ya no se va a llamar Olivia. Porque su nombre se chacreó. Fue contaminado con malas vibras antes de nacer. Fue motivo de conflicto y yo ahora ya no le quiero poner así. Tal vez son las hormonas que me han puesto. Tal vez estoy demasiado sensible. Tal vez dé lo mismo. Pero a mi me hizo tremendamente mal que me hayan robado mi nombre que yo hasta cariño le tenía. Yo sé que no tengo la propiedad intelectual de aquel nombre, pero era un acuerdo implícito entre las tres.
Ay que pena me da, Olivia hija mia, ya no te llamarás así, pero por favor apúrate en venir que te estoy esperando, ahora con un nombre mucho más bonito y único. Ven rápido por favor antes que me sigan robando tu lindo nombre !!!!!
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